El cordobés Gonzalo Abbas, el entrenador de Las Murciélagas, la selección argentina de fútbol 5 para ciegas, recientes campeonas de la Copa América de Brasil, estuvo en “Paradeportes Stream - Radio” (11º temporada consecutiva), el ÚNICO PROGRAMA dedicado al deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino conducido por Maximiliano Nóbili y Ariel Quassi.
El equipo argentino, actual bicampeón del mundo (Birmingham 2003 e India 2025), ganó la primera edición de la Copa en forma invicta con 4 victorias (3-0 a Costa Rica, 3-0 a México y dos veces 1-0 a Brasil) , 8 goles a favor y ninguno en contra. La final se la ganó a Brasil por 1-0 y en su casa.
La entrevista completa la podés ver en el canal de Youtube de Paradeportes. Las declaraciones más destacadas de Gonzalo Abbas fueron:
“En el último partido de la fase de grupos, contra Brasil, sentimos que estábamos para el título (Nota: Argentina ganó 1-0). En ese momento ya teníamos la clasificación para la final. Empezamos ganando y no mostramos ninguna de las jugadas preparadas en las pelotas detenidas ni los sistemas de juego, porque el partido importante iba a ser la final, también contra Brasil. En cambio, Brasil mostró todas sus cartas y variantes. Después pude ver ese partido, corregí algunos errores y pensé en un esquema para contrarrestar lo que había mostrado Brasil”.
“La elección del equipo para la Copa América de Brasil fue bastante difícil. Yohana Aguilar venía de una operación de ligamentos cruzados; Sandra (Yanaje) se fracturó una costilla en la previa y, por eso, tuvimos que reemplazarla. Había un nivel muy parejo; tuvimos muchas cosas en cuenta. Si bien no nos tocó definir ningún partido por penales, teníamos opciones; había jugadoras que marcaban la diferencia pateando penales”.
“Brasil viene muy bien, avanzando mucho. Tiene jugadoras que vienen de otros deportes y están físicamente muy bien, sobre todo las alas. Por eso, decidimos que Peque jugara de pivote y no por el costado, para que le filtraran las pelotas y sacaran ventaja”.
ASÍ NACIERON LAS MURCIÉLAGAS
“El crecimiento del fútbol para ciegas fue de la mano del fútbol femenino convencional. Fue un proceso que comenzó desde cero. Las primeras chicas nunca habían jugado en su vida. Eso es una diferencia con el masculino. Hubo que trabajar desde la orientación en la cancha, lo técnico. Después se sumaron otras jugadoras que eran deportistas, como Johana (Aguilar) y Gracia (Sosa), que venían con una motricidad mucho mejor a nivel deportivo. Siempre tuvieron muchas ganas de aprender y eso facilitó todo. Al principio no sabíamos si permitirían que jugaran personas con baja visión. En el fútbol masculino sólo se permite la categoría B1 (ciegos totales); en el femenino, se permiten las categorías B2 y B3 (con disminución visual). Con las chicas con baja visión es distinto, porque han visto jugar alguna vez o les resulta más fácil aprender alguna cuestión técnica viéndolo; el proceso es diferente. No quiere decir que no existan los genes y la habilidad innata; por ejemplo, Peque o Gra, que son ciegas de nacimiento y parecen tener la pelota pegada al pie”.
“Con la intención de que se desarrollara en todos lados, comenzamos a realizar campus de entrenamiento en Argentina; después, nos invitaron a México para dar una capacitación con Santiago Jugo (asistente y guía de Las Murciélagas). En 2017 tuvimos la oportunidad de jugar el primer partido internacional entre Las Guerreras de Córdoba y Las Tombas de Puebla, México. Ese fue el puntapié”.
“La clave fue que cuando comenzamos con el proceso de selección en el 2021, conformamos el cuerpo técnico con la idea de imitar a Los Murciélagos en la forma de entrenar y concentrar. Yo venía con 11 años de experiencia en el alto rendimiento, con concentraciones mensuales y entrenamientos físicos, técnicos y tácticos. Quizás no nos brindaban los mismos recursos que a Los Murciélagos y no podíamos concentrarnos siempre en el CeNARD, pero íbamos a distintas localidades del país para vernos durante una semana, todos los meses. Eso nos dio este crecimiento y que las jugadoras sepan que el fútbol es un deporte de alto rendimiento, que es una selección y que todos los días deben tener un estímulo”
“Nos faltaba jugar la primera Copa América. Ya se habían hecho un torneo europeo, otro asiático e incluso uno africano, pero no estaba la Copa América. En el 2022 intentamos hacerla en Córdoba junto con el masculino, pero no se presentó ninguna selección. Los próximos Juegos Paralímpicos se celebran en Los Ángeles 2028, en Estados Unidos, donde no se ha desarrollado el fútbol femenino para ciegas, y eso frenó un poco la posibilidad de que se incluyera en 2028. Creo que para 2032 se sumará al resto de las disciplinas. Además, son partidos vistosos, eso habla de que el deporte es atractivo para el público en general. Para mí, tendría que ser considerado para entrar en los Juegos”.
EL TRABAJO CON LAS MURCIÉLAGAS
“En cada concentración somos 24, incluido el cuerpo técnico. Son convocatorias con cuatro arqueras y 16 jugadoras; es un equipo bien amplio. Mi idea es convocar a las juveniles para que estén concentradas, porque eso ayuda a su desarrollo y a que las chicas estén preparadas para jugar en cualquier momento”.
“Presenté una propuesta para realizar un partido de exhibición en los Juegos Parapanamericanos de Lima 2027 para mostrar el fútbol femenino, por lo que existe la posibilidad. También van a estar el año que viene los Juegos Mundiales de IBSA en Uzbekistán y el Mundial en San Pablo, Brasil, en noviembre”.
“El Mundial es el más importante porque es el de la disciplina. En Birmingham 2023 se disputó el Mundial dentro de los Juegos Mundiales IBSA; en 2027 serán dos eventos diferentes”.
“Mi sueño es que el fútbol femenino esté en los Juegos Paralímpicos; no sé si voy a estar yo, porque ya llevo muchos años”.
SUS INICIOS COMO ENTRENADOR
“Nunca esperé esta carrera como entrenador; si bien, una vez que empezamos con el fútbol femenino, lo vimos como una posibilidad de crecimiento porque no había en ninguna parte del mundo, pero no porque las chicas no quisieran, sino porque nadie les daba la oportunidad. Encontré la manera de darles una chance a las chicas para que puedan entrenar, brindarles un espacio, dedicarles tiempo y conocer el proceso que conlleva. No fue de un día para otro”.
“Mi historia es que, en el año 2000, estaba estudiando Ingeniería en Sistemas en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y ahí conocí a Lucas Rodríguez, jugador de Los Murciélagos. Nos hicimos amigos y él me comentó que jugaba al fútbol para ciegos. En esa época no había mucha información sobre los deportes adaptados. Empecé a practicar con él; me invitó al equipo de Córdoba y comencé a atajar ahí. Después, hubo una convocatoria para una selección juvenil nacional, a cargo de Enrique Nardone (DT campeón del mundo en 2002 y medalla plateada en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2004). Comencé junto a Darío Lencina (actual DT de Los Murciélagos). Él tuvo una extensa carrera como arquero. En 2011 dejé de atajar en Los Murciélagos (Nota: ganó los campeonatos mundiales de 2022 y 2006, la medalla plateada en los Juegos Paralímpicos de Atenas 2024 y la medalla de bronce en Beijing 2008, entre otros títulos continentales) y me dediqué a ser entrenador”.
“En mi etapa como arquero, ya quería ser entrenador. Cambié de carrera, empecé el profesorado de Educación Física, después hice la licenciatura y un curso de entrenador. Cuando se me dio la oportunidad de ser entrenador, nunca imaginé que sería en el fútbol femenino. Pensaba que, después de retirarme, iba a dirigir fútbol masculino; soñaba con dirigir a Los Murciélagos en algún momento. Primero arranqué en Los Guerreros, un equipo de Córdoba. Pero se me presentó esta oportunidad en el femenino porque dos chicas me consultaron si sabía algo y se me prendió la lamparita. Les dije que no había ningún equipo, pero podíamos aprender y si ellas se animaban, lo podíamos hacer. Así empezó, y en el 2012 comenzamos a trabajar en el desarrollo del fútbol femenino”.
“De chico jugaba en el medio de la cancha o de delantero. En el fútbol infantil siempre había escasez de arqueros y me gustaba atajar. Ahí vi que iba a tener más oportunidades; empecé en un club de Córdoba y después me invitaban a ligas barriales. Cuando comencé la universidad, dejé de atajar hasta que apareció Lucas. Al principio decía que quería ayudar, pero después me di cuenta de que no era eso, sino formar parte de un equipo, y empecé a tomármelo en serio”.
SU HERMANO, PARÍS 2024 Y LOS MURCIÉLAGOS
“Tengo un hermano con discapacidad intelectual. He convivido siempre con la discapacidad. Iba a actividades en la escuela de mi hermano, compartía y salía con sus amigos. No fue algo que me haya sorprendido ni se me haya hecho difícil, al contrario”.
“En París 2024, el fútbol para ciegos masculino tuvo un lugar de privilegio. Es un deporte que motiva y convoca a la gente. Por eso eligieron hacer la cancha al pie de la Torre Eiffel”.
“Ahora no he pensado en dirigir a Los Murciélagos. Darío está haciendo un gran trabajo; los chicos lo conocen mucho. Tiene una carrera muy larga por delante si quiere. Yo también dirijo fútbol convencional en el Club Atlético Las Palmas, un club de Córdoba. Ahora tengo mi energía puesta en el Mundial del año que viene”.
“Hice el curso de entrenador de futsal en ATFA y ahora estoy haciendo el de fútbol convencional para la licencia B; ya hice la C. Siempre estoy estudiando para tener herramientas y más conocimientos a la hora de trabajar”.
“Mi experiencia atajando me sirvió para dirigir, manejar los grupos, conocer el vestuario y la manera de tratar con los jugadores. A la hora de dirigir a los chicos de Las Palmas me sirve lo aprendido en el fútbol para ciegos. Es muy importante poder analizar e identificar los momentos de los partidos, las variantes y leer al rival, eso lo vas adquiriendo con el pasar de los años ya sea en el fútbol para ciego y en el convencional”.



