LA ENTREVISTA A GUILLERMO CAMUSSO EN “PARADEPORTES STREAM - RADIO”


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Guillermo Camusso, N° 1 del ranking nacional de pádel en silla de ruedas y extenista paralímpico, estuvo en “Paradeportes Stream - Radio” (11º temporada consecutiva), el ÚNICO PROGRAMA dedicado al deporte adaptado, inclusivo y paralímpico argentino conducido por Maximiliano Nóbili y Ariel Quassi. La entrevista completa la podés ver en el canal de Youtube de Paradeportes.

Las declaraciones más destacadas de Guillermo Camusso fueron:

“Estuvo buena la exhibición en el Premier de Pádel en el Parque Roca. A veces peco en focalizarme en todo lo que nos falta y no ver todo lo que se está haciendo y los espacios que vamos conquistando. Lo que sucedió en el Premier Padel no lo logran todos los países. Me parece algo muy trascendental lo que pasó. Que nos pueda ver tanta gente es positivo para mostrar el nivel que tenemos. Además es mostrar otro camino, una persona puede cambiar el rumbo de su vida por practicar un deporte. Mi vida no sería mi vida si no tuviese el deporte, para mí es todo. Logré mi reinserción”.

“A todos los chicos de mi Academia de Pádel de Pehuajó, mi ciudad, les dije que teníamos que ir a la 2° fecha del Open de Monte Grande del “APA - Paradeportes” Tour. Aunque no estén para competir, quiero que vayan porque van a salir de su zona de confort y también para que vean cómo se mueven los deportistas, cómo van al baño, cómo se preparan para competir. Muchas veces en el entorno familiar somos las únicas personas que tenemos discapacidad, por eso salir y ver que hay pares o gente que está peor, te hace reflexionar. No importa la competencia, vení, jugá, pasala bien, pero sobre todas las cosas mirá cómo se mueve uno, cómo se cambian, cómo llegan en auto, cosas simple, pero que en la discapacidad pasa mucho y no sabés cómo resolver”.

“El deporte es una escuela de vida. Es una cuestión política, es algo trascendental”

“El Open de Monte Grande va a ser una experiencia única para los chicos porque ya lo vivieron en Pehuajó, pero estaban cerca de sus casas. Para mí, este torneo puede ser muy significativo para la vida de ellos”.

“Me hubiese gustado tener esta cabeza cuando jugaba al tenis (estuvo en los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 y ganó la medalla de bronce en los Juegos Parapanamericanos de Río 2007) para ser un tipo mucho más ordenado. Siento que me faltó algo de maduración. Con el tenis se me dio todo muy de golpe, fue un proceso que no recomiendo. Inclusive lo hablé con Fernando San Martín, quien era mi entrenador. Cuando los procesos se dan de manera tan abrupta creo que van quedando cosas, para mí Beijing fue lo más extraordinario que me tocó vivir y también un golpe muy grande. Creo, que en algún punto, pasó porque no estaba preparado. Tenía un buen ranking mundial que me permitió clasificar, pero me parece que los procesos fueron tan rápidos que yo no alcancé a estar lo formado que tenía que estar”.

“Empecé a jugar al tenis convencional a los cuatro años y a los 12 me enfermé de mielitis transversa. Esos ocho años jugué de parado. En el 2004, cuando empecé a jugar en silla, ya tenía un trayecto armado. Y cuatro años después estaba yendo a los Juegos Paralímpicos. El proceso de “armado de campeón” fue muy corto.”

“Llegué a estar 30° en el ranking mundial, las posibilidades de viaje eran muy pocas en aquella época. Desde enero de 2008 hasta que viajé a Beijing ese año sólo jugué dos torneos. La preparación no era preparación. Hoy los jugadores tienen otro rodaje competitivo. Por suerte todo ha ido evolucionando. Me hubiese gustado poder darle otra continuidad, poder seguir. Después intenté volver, pero tuve un problema en un codo, me operaron, dejé un tiempo y cuando vuelvo por segunda vez tuve leucemia. A partir de ahí, mis condiciones físicas no eran las óptimas para ese nivel”.

“Un día estudiando en Buenos Aires, cuando todavía no jugaba al tenis, subí a un colectivo con mis bastones para ir a Pehuajó. Me siento en uno de los lugares reservados para personas con discapacidad, se me acerca una chica y me dice: “Te vi subir y vi subir a mi sobrino. ¿Qué te pasó?”. Le cuento rápidamente, pero yo me tenía que bajar y le dejé mi teléfono para que llamara y seguir charlando. Me llamó, coordinamos una reunión, nos juntamos con su familia, le conté todas las cosas que atravesé a partir de mi discapacidad. Ella quería que conozca a su hermana, porque ella no sabía qué hacer con el nene. Arreglamos para una segunda juntada, ya con la hermana, el nene y el papá. Ese nene era Gusti (Gustavo Fernández) y tenía cuatro años. Él no usaba silla, usaba ortesis y bastones. A partir de ahí comenzamos a tener una relación familiar”.

“Mi cabeza siempre fue a contramano de todo lo que me dijeron. Fernando (San Martín), que tenía una confianza muy grande en mí, me decía que yo tenía que estar entre los diez mejores. Si pudiese volver el tiempo atrás, lo primero que haría es ir al psicólogo. Tener un psicólogo deportivo porque no todo está en el entrenamiento físico que uno pueda llegar a hacer. Hoy es mucho más común, pero en aquel momento no era tan habitual. Fui un tipo bastante dedicado, terminaba mi entrenamiento físico y arrancaba mi entrenamiento de tenis cinco horas por día. Después me iba a la facultad, llegaba a las once de la noche a casa y al otro día lo mismo. Era mucho sacrificio, pero así es la vida del amateur”

“Soy bioquímico, pero no me gusta que antepongan “el doctor” cuando me nombran. Es una profesión a la que me dedico, tengo un laboratorio a cargo, pero doctor no me gusta ja”.

“Intenté seguir con el tenis para sacarme la espina. Mientras, Diego Moliner, Alfonso Wolley y José Castricini me invitaron a jugar al pádel en silla de ruedas, pero los que jugamos tenis es muy difícil pasarse al pádel, existe un prejuicio. Demoré un tiempo, pero empecé a jugar y me divertía mucho. De hecho, todavía me divierte”.

“Terminé de estudiar bioquímica en Buenos Aires, volví a Pehuajó, la ciudad donde nací y creamos la ONG Espiral con su clínica de natación paralímpica. A partir de ahí surgió la idea de fomentar otros deportes como el pádel. Me empecé a meter, a organizar torneos mixtos (una persona en silla y otra persona de 6° categoría convencional). Creo que se deberían seguir haciendo porque eran espectaculares por lo inclusivo que tiene este deporte”.

“Hay un momento en el juego en que uno pierde la silla, está bueno lograr eso. El que está jugando o está mirando se olvida de la silla, hay un juego, no importa cómo, y todos estamos entretenidos y pendientes del juego, no de la silla. La silla es una herramienta que un jugador tiene y me parece fabuloso, un juego increíble”.

“El pádel tiene la modificación de los dos piques, como el tenis. La pelota puede picar, pegar en el vidrio y volver a picar o picar dos veces y picar en el vidrio. Y no se puede sacar por arriba del hombro. Después, es todo igual al convencional”.

“El pádel va camino a ser olímpico. Hay muchos extenistas a nivel mundial que están jugando pádel”.

“Acá en Pehuajó se abrió un lugar de canchas de pádel y nos invitaron a la inauguración. Nos consultan por la accesibilidad, la gente ya lo tiene en su cabeza. Eso es buenisimo, todo el trabajo que se hace va dando sus frutos”

“En el pádel no necesitás cuatro buenos jugadores. En el tenis necesitás que puedan mantener un pelotero. En el pádel con devolverla del otro lado de la red alcanza, eso es mágico. Por eso lo juega tanta gente”.

“Cuando entré al estadio en la inauguración de los Juegos Paralímpicos de Beijing 2008 no podía hablar, me quedé sin palabras. Difícil de explicar las sensaciones que tuve. Estaba con una bandera argentina que decía: Pehuajó. La seguridad vino a buscarme y tuve que esconderla”.

“Se está jugando al pádel en España, Países Bajos, Portugal, Francia, Italia. El paso trascendental que tenemos que dar los que estamos en la organización de cada país es poder realizar giras en Sudamérica y Europa. La verdad es que vivimos muy lejos de todo”.

“Es un deporte que tiene un alcance, en lo comercial, mucho mejor que el tenis. Es más fácil entablar relaciones marketineras con las empresas. Ojalá todos podamos tener nuestro sponsor. Eso le daría una seriedad distinta al torneo. Para eso tenemos que tener un producto atractivo. Una cosa es salir a buscar una ayuda y otra, un sponsor”

“En el Mundial de España terminamos 4°, pero fuimos muy competitivos, estuvimos a nada de clasificar a la final”.

“Para mí, hay cuestiones claves para el crecimiento del pádel. Hay que generar alianzas estratégicas para potenciar el deporte y otra medida fundamental es federalizar para que no todo se centre en Buenos Aires. Para el desarrollo del deporte tenemos que ir a otros lados, hay que salir”.