LISANDRO URETTI: “YO NO QUIERO INSPIRAR A NADIE POR ESTAR SENTADO, QUE SEA POR OTRAS COSAS IMPORTANTES”


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Li, Lis, Lisa, Lisan, Licha, Lichi y con casi cualquier otra variante del nombre Lisandro, el cordobés que ya está en Australia para su segundo Mundial de Powerchair Football va a darse vuelta a responder. Te la hace fácil, como buen capricorniano, el mejor signo de todos sin dudas… Así es Lisandro Agustín Uretti, el subcapitán de la Selección Argentina, que nació el 12 de enero del 2000, apenas comenzado el milenio.

Con 23 años ya se recibió de licenciado en Relaciones Internacionales y está cursando una Maestría en Derecho Internacional en la Universidad Siglo 21, donde también trabaja de Analista de Persistencia Académica. Entre sus gustos está “el rock en todas sus variantes: indie, metal, progresivo”; el pastel de papa, ver películas pero en el cine, está feliz con el presente de Independiente y a sus ídolos deportivos los divide en tres categorías. A saber: “En general: Messi y Federer; en el deporte adaptado, Gustavo Fernández (tenista cordobés); y en powerchair: Jordan Dickey o Momo Ghelami”, dice el central de la Selección, que desde siempre tiene el apoyo y respaldo de su familia: papá Héctor, mamá Marina y Melania, su hermana.

“Yo tengo AME II (Atrofía Muscular Espinal). Mi vida existe con una discapacidad incluida, que más voy a hacer, ¿no vivirla? Nunca fue una opción, por lo que vivo con mi discapacidad si o si. Y si “mi carga” es algo que ingresa por los ojos de la gente, quiero que reflexionen sobre todas las cargas invisibles, que gente “sana” carga y no vemos desde la superficie. Puede haber gente inspiradora por todas partes y no la conocemos. Yo no quiero inspirar a nadie por estar sentado. Si te inspiro, que sea porque soy graduado universitario, porque hago un posgrado mientras trabajo, porque soy un jugador de la selección argentina desde hace casi diez años, o por cualquier cosa que sea que logre en mi futuro, no por andar sentado de acá para allá”, reflexiona Lisando.

En el 2013, hace ya 10 años, Licha comenzó a jugar al Powerchair Football en Titanes de Córdoba donde salió campeón en 2019 y logró dos Copas Argentinas. Se enteró del deporte en Familias AME Argentina, organización que se convirtió algo así como el gran semillero del Power.

Recién aterrizado en Sidney, ya listo para esta nueva aventura: “Estamos muy bien. Este Mundial es diferente al del 2017. Aquella vez llegamos como “los nuevos”. El equipo tuvo mucho recambio pero también mucha madurez y creo que justamente esa combinación fue sana y enriquecedora. Nos conocemos a nosotros mismos y a los rivales, y tenemos la oportunidad de hacer un gran mundial”, analiza el cordobés que tuvo su debut con la celeste y blanca en la derrota por 3-0 frente a Uruguay en el 2014.

Y deja una idea final: “El deporte es un espacio único en la vida de una persona y más aún para una persona con discapacidad. Creo que el deporte tiene una característica fundamental que lo diferencia de otros espacios: equilibra. Desde nuestro lugar tenemos la oportunidad de brindar un mensaje de integración social, donde se vea que cualquier persona con discapacidad es capaz de lograr sus metas o tener una vida igual de normal que las personas sin discapacidad. A nivel personal, aspiro a la independencia en la vida diaria. A nivel deportivo, ser campeones del mundo es lo más grande que uno puede soñar. Y hoy tenemos motivos para soñarlo”. Palabra de Lisandro.