Silvio Velo y Martin Palermo, encuentro de goleadores y una charla que motivó a todo el plantel de Platense


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Silvio Velo y Martín Palermo se conocen desde hace muchos años y ambos tienen algo en común: el gol. Los dos se cansaron de festejar. Silvio en Los Murciélagos, la Selección Argentina de fútbol para ciegos; y Martín en Boca, Estudiantes y también con la celeste y blanca. El técnico de Platense nunca había jugado con la pelota de cascabel y Silvio se la llevó a Vicente López. Y el plantel calamar también su regalo…

“A Martín le había prometido una pelota de cascabel. Es un amigo de muchos años y este sábado, en la previa del partido que Platense tiene contra River, me invitó al entrenamiento en Vicente López. Siempre cálido y amable, hablamos un rato y hasta se animó al antifaz y tiramos unos pases. También le regalé mi libro infantil “Pelota de Cascabel” y… una ensaimada de San Pedro”, escribió @SilvioVelo5 en su cuenta de Instagram.

Pero eso no fue todo. Martín también le presentó al plantel profesional y le pidió que les contara un poco de su vida deportiva y profesional. Motivación al 100 % antes de un partido clave en el Monumental. Los jugadores, en silencio, siguieron cada una de las palabras de Silvio. Hubo rostros de emoción. Y un aplauso que retumbó en la cancha techada.

“Les dije de dónde venía y lo importante que fue el fútbol en mi vida. Que yo, con cada uno de ellos, compartía la misma pasión por la pelota. Que contra River dejen todo, como siempre lo hacen. Que es EL partido. Que vayan con fe, con ganas y que tienen todo para ganar”, señaló Silvio.

Sobre el final, otra sorpresa: Palermo sacó de una bolsa la pelota con cascabeles y dos antifaces. Uno para él y otro para… Nacho Schor, jugador clave del equipo, el único que se animó a un posible papelón. Hicieron pases y el rubio delantero hasta hizo unos jueguitos. Todo terminó con aplausos, saludos y una gran foto con todo el plantel.

“Silvio es un ejemplo de deportista. Y un ejemplo de vida para todos. Nació ciego y eso no fue un impedimento para que formara una gran familia e hiciera una carrera deportiva extraordinaria donde ganó campeonatos mundiales y medallas paralímpicas con Los Murciélagos. Su visita fue una alegría para todos. Nos dejó su mensaje, que en la vida todo se puede si lo hacemos con amor y dedicación. Si el partido de River ya nos motivaba, después de la charla con Silvio estamos todavía más”, dijo Martín Palermo, el oportunista del gol, y ahora dueño de una pelota de cascabel, la única que le faltaba.